Las almohadillas de tu Bichón Maltés son mucho más que la planta de sus patas: son su calzado natural, su amortiguación y su sensor del terreno. Como pesa apenas 3-4 kg y camina casi pegado al suelo, cualquier fallo en el cuidado de las almohadillas del perro lo nota antes que un perro grande. En verano el asfalto quema; en invierno la sal y el hielo agrietan. En esta guía te explico cómo protegerlas en cada estación.
En resumen: Antes de pasear en verano, apoya el dorso de la mano en el suelo 7 segundos: si no lo aguantas, quema y tu Bichón tampoco. En invierno, limpia patas tras el paseo para retirar sal e hielo y aplica un bálsamo protector. Revisa las almohadillas después de cada salida buscando grietas, enrojecimiento o espigas, y recorta el pelo que crece entre ellas.
Por qué las almohadillas del Bichón Maltés necesitan cuidados
La almohadilla es una capa de piel gruesa y grasa que protege huesos, tendones y articulaciones de la pata. En un perro tan pequeño y ligero como el Bichón Maltés, esa capa es proporcionalmente fina y sensible. A diferencia de lo que mucha gente cree, no son indestructibles: se queman, se agrietan, se cortan y se infectan.
Además, el Bichón vive casi siempre en interior, sobre suelos lisos y limpios, así que sus almohadillas no se «curten» tanto como las de un perro de campo. Eso las hace más vulnerables cuando pisan asfalto ardiente, gravilla, sal de deshielo o superficies heladas.
El calor del verano: asfalto que quema
El asfalto absorbe el calor del sol y lo mantiene mucho más tiempo que el aire. Con 30 grados de temperatura ambiente, el suelo puede superar fácilmente los 50 grados, suficiente para provocar quemaduras en pocos segundos. El Bichón, al ir tan cerca del suelo, recibe además el calor reflejado en todo el cuerpo, lo que aumenta el riesgo de golpe de calor. Por eso el cuidado de las patas va de la mano de la protección frente al calor del verano en general.
El frío del invierno: sal, hielo y grietas
En invierno el enemigo es doble. Por un lado, el frío y el aire seco resecan la piel de la almohadilla y favorecen la aparición de grietas. Por otro, la sal y los productos anticongelantes que se echan en aceras y carreteras son irritantes y químicamente agresivos: se cuelan entre los dedos, escuecen y, si el perro se lame, pueden causarle molestias digestivas.
La regla de los 7 segundos: cómo saber si el suelo quema
Es la prueba más sencilla y fiable que existe, y no necesitas termómetro. Antes de salir a pasear en días calurosos:
- Apoya el dorso de la mano (no la palma, es menos sensible) directamente sobre el asfalto o el pavimento.
- Cuenta despacio hasta 7 segundos.
- Si no eres capaz de mantener la mano ahí durante esos 7 segundos porque quema, tu Bichón Maltés tampoco puede pisarlo.
En esos casos, retrasa el paseo a primera hora de la mañana o a última de la tarde, busca zonas de tierra, hierba o sombra, y evita las horas centrales del día. Recuerda que un Bichón sano necesita moverse a diario; si el calor lo impide, adapta la rutina en lugar de suprimirla, como explico en la guía sobre el ejercicio del Bichón Maltés.
Verano frente a invierno: riesgos y medidas
Cada estación exige un cuidado distinto. Esta tabla resume los principales riesgos y qué hacer en cada caso:
| Aspecto | Verano | Invierno |
|---|---|---|
| Riesgo principal | Quemaduras por asfalto caliente | Grietas por frío, sal y hielo |
| Señal de alarma | Almohadillas rojas, oscuras o con ampollas; cojera | Almohadillas secas, agrietadas o sangrantes; lamido insistente |
| Prueba previa | Regla de los 7 segundos con la mano en el suelo | Comprobar si hay sal o placas de hielo en la ruta |
| Horario ideal | Primera hora de la mañana y última de la tarde | Horas de más luz, evitando el hielo del amanecer |
| Tras el paseo | Refrescar patas con agua templada y revisar espigas | Limpiar sal y humedad, secar bien entre los dedos |
| Producto clave | Bálsamo hidratante; sombra y superficies frescas | Cera o bálsamo protector antes de salir |
Señales de quemadura o grieta que no debes ignorar
Presta atención a estas señales y revisa las patas si aparecen:
- Cojera o negativa a caminar, sobre todo tras pisar suelo caliente.
- Lamido o mordisqueo constante de una pata concreta.
- Almohadillas enrojecidas, oscurecidas o con ampollas (típico de quemadura).
- Grietas visibles, piel levantada o pequeñas hemorragias (típico de resecado invernal).
- Hinchazón, mal olor o supuración, que indican posible infección.
Ante una quemadura, enfría la zona con agua templada (nunca hielo directo) y acude al veterinario. Ante grietas profundas, sangrado o signos de infección, también. Esta guía no sustituye el criterio de un profesional: si dudas, consulta siempre con tu veterinario.
Hidratación con bálsamo específico
Una almohadilla hidratada es más elástica y resiste mejor el calor y el frío. Existen bálsamos y ceras protectoras formulados para perros que crean una película que aísla del asfalto, la sal y el hielo, y a la vez nutren la piel. Aplica una capa fina con un masaje suave, preferiblemente cuando tu Bichón esté tranquilo o adormilado para que no se lo lama de inmediato.
Importante: no uses cremas de manos ni vaselina de uso humano, porque pueden llevar ingredientes no aptos si el perro se los lame. Elige un producto pensado para almohadillas caninas.
Como afiliados de Amazon, podemos recibir una pequeña comisión por las compras que cumplan los requisitos, sin coste adicional para ti. Esto nos ayuda a mantener el blog y no cambia el precio que pagas.
Recortar el pelo entre las almohadillas
El Bichón Maltés tiene pelo que crece también entre los dedos y las almohadillas. Si se deja largo, retiene humedad, barro, sal y nieve, que se apelmazan formando pequeñas bolas de hielo en invierno y facilitando resbalones en suelos lisos todo el año. Además, esa humedad atrapada favorece hongos y dermatitis.
Recorta con cuidado el pelo sobrante a ras de la almohadilla, usando tijeras de punta redonda o una maquinilla pequeña, sin llegar a la piel. Si tu Bichón se mueve mucho o no te sientes seguro, deja esta tarea a tu peluquero canino de confianza durante el aseo habitual.
Revisión tras el paseo: espigas y objetos clavados
La revisión de patas después de cada salida debería ser un hábito, especialmente en primavera y verano por las espigas. Estas semillas secas de gramíneas tienen forma de arpón: se clavan entre los dedos, avanzan hacia el interior y pueden causar abscesos serios si no se retiran a tiempo.
Al volver del paseo, separa los dedos y revisa el espacio interdigital, las almohadillas y las uñas buscando espigas, piedrecitas, restos de sal o pequeñas heridas. En invierno, aprovecha para retirar el hielo y secar bien entre los dedos. Es un minuto que evita muchos problemas.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si el asfalto está demasiado caliente para mi Bichón Maltés?
Usa la regla de los 7 segundos: apoya el dorso de la mano en el suelo durante 7 segundos. Si no lo aguantas por el calor, tu perro tampoco puede pisarlo. Retrasa el paseo o busca hierba, tierra y sombra.
¿Con qué frecuencia debo aplicar el bálsamo en las almohadillas?
Depende de la época y del uso. En verano e invierno, aplicarlo antes de los paseos en superficies agresivas y un par de veces por semana como mantenimiento suele bastar. Si las almohadillas están muy secas o agrietadas, aumenta la frecuencia y consulta con tu veterinario.
¿La sal de deshielo es peligrosa para mi perro?
Sí. La sal y los anticongelantes irritan la piel, agrietan las almohadillas y pueden causar molestias si el perro se lame las patas. Tras el paseo invernal, limpia y seca bien las patas, y valora usar una cera protectora antes de salir.
¿Debo recortar el pelo entre las almohadillas del Bichón Maltés?
Sí, es recomendable. El pelo largo entre los dedos retiene humedad, sal y hielo, favorece resbalones y facilita infecciones. Recórtalo a ras con tijeras de punta redonda o pídeselo a tu peluquero canino.
¿Qué hago si veo una grieta o una quemadura en la almohadilla?
Limpia la zona con agua templada, evita que tu Bichón siga pisando la superficie agresiva y acude al veterinario si la grieta es profunda, sangra, hay ampollas o signos de infección. No apliques cremas humanas sin indicación profesional.
Cuida sus patas en cada estación
Las almohadillas de tu Bichón Maltés te avisan de todo si aprendes a leerlas: basta la regla de los 7 segundos, un buen bálsamo, recortar el pelo interdigital y una revisión rápida tras cada paseo. Con esos gestos evitarás quemaduras, grietas y espigas durante todo el año. Si quieres seguir cuidándolo, echa un vistazo a nuestra guía para proteger a tu Bichón del calor del verano.