Cuando alguien me pregunta si debería coger un macho o una hembra, lo primero que le digo es que la pregunta tiene trampa. No hay una respuesta universal. Pero sí hay diferencias reales entre sexos que conviene conocer antes de tomar la decisión, porque algunas afectan al día a día más de lo que parece.
Llevo más de 15 años con bichones malteses y he tenido machos y hembras en diferentes etapas. Lo que sé lo aprendí conviviendo con ellos, no leyendo artículos genéricos. En esta guía no encontrarás frases vacías como «las hembras son más independientes» sin ningún contexto. Encontrarás lo que realmente marca la diferencia en la vida cotidiana.
¿Hay diferencias físicas entre el macho y la hembra?
En el bichón maltés, las diferencias físicas entre sexos son mínimas comparadas con otras razas. Según el estándar de la FCI, el peso ideal es inferior a 3 kg para ambos sexos, aunque en la práctica los machos suelen quedar en el rango alto (2,5–3 kg) y las hembras en el medio-bajo (1,8–2,5 kg).
En cuanto a la estructura, los machos tienden a tener la cabeza y el hocico ligeramente más anchos, y el cuerpo algo más compacto. Las hembras suelen ser más estilizadas. Pero hablamos de diferencias muy sutiles que no son determinantes a la hora de elegir.
Lo que sí puede variar es el pelo: los machos no esterilizados a veces tienen el manto ligeramente más denso. Las hembras después de los celos o de un parto pueden perder pelo de forma notable durante unas semanas, algo que no ocurre en machos.
Carácter: ¿los machos y las hembras son realmente distintos?
Esta es la pregunta que más se repite y la que tiene la respuesta más matizada. La genética influye, pero la crianza, la socialización y la esterilización influyen igual o más. Dicho esto, sí hay tendencias que se repiten con suficiente frecuencia como para tomarlas en cuenta.
Los machos: más constantes, más «todo el tiempo»
Los machos de bichón maltés tienden a ser más uniformes en su afecto. Si tu macho está contento contigo hoy, probablemente también lo esté mañana y pasado. No hay ciclos hormonales que alteren su carácter de forma brusca. Son más predecibles en ese sentido.
El perfil que más se repite en machos: perro de regazo, pegajoso (en el buen sentido), muy orientado a la persona de referencia, juguetón hasta edades avanzadas. Si lo que buscas es un perro que esté siempre disponible para el contacto, el macho suele darte eso de forma más constante.
El lado menos cómodo: los machos no esterilizados pueden desarrollar conductas de marcaje dentro de casa, especialmente si huelen a una hembra en celo en el vecindario. También pueden ser más persistentes con otros perros, tanto en juego como en dominancia. Esto se reduce significativamente con la castración.
Las hembras: más listas, más en sus términos
Las hembras del bichón maltés tienen fama de ser más independientes y más «selectivas» con el afecto. En mi experiencia esto es parcialmente cierto. Son igual de cariñosas, pero más en sus términos: te buscan cuando quieren y se retiran cuando han tenido suficiente. No es frialdad, es que tienen más personalidad propia.
En cuanto a inteligencia y aprendizaje, las hembras suelen captar las órdenes antes. Son más atentas y menos impulsivas que los machos jóvenes. Si eres de las personas que valoran un perro que aprende rápido y responde bien al adiestramiento básico, la hembra puede tener ventaja.
El factor que cambia la ecuación: los celos. Cada seis u ocho meses, durante aproximadamente tres semanas, la hembra no esterilizada entra en celo. En ese período puede estar más nerviosa, más irritable, comer menos, y atraer a todos los machos del barrio. Es algo perfectamente manejable, pero requiere atención y, en algunos casos, el uso de pañales específicos para evitar manchas.
El celo en hembras y el marcaje en machos: la diferencia práctica
Este punto suele ser el más determinante para muchos propietarios, y con razón.
El celo de la hembra
La hembra entra en celo por primera vez entre los seis y los doce meses de vida, y luego aproximadamente cada seis meses. Cada ciclo dura entre dos y cuatro semanas. Durante esas semanas:
- Puede haber sangrado leve (varía mucho de una hembra a otra; en algunas es casi imperceptible)
- El carácter puede cambiar: más nerviosa, más demandante o más apática
- Otros perros —especialmente machos— intentarán acercarse durante los paseos
- Puede aparecer un embarazo psicológico, con síntomas como producción de leche o comportamiento maternal hacia objetos
Todo esto desaparece con la esterilización. La mayoría de veterinarios recomiendan esterilizar antes del segundo celo para reducir el riesgo de tumores mamarios, que en perras no esterilizadas es significativamente más alto.
El marcaje en el macho
Los machos no castrados tienen tendencia a marcar territorio, especialmente dentro de casa si perciben estímulos externos (una hembra en celo cerca, la entrada de un perro desconocido, cambios en la rutina). El marcaje es orinar pequeñas cantidades en esquinas, muebles o puertas.
Esto no ocurre en todos los machos ni con la misma intensidad, pero es un riesgo real que conviene considerar. La castración lo reduce drásticamente en la mayoría de los casos, aunque si el comportamiento está muy instaurado puede persistir por hábito.
Salud: enfermedades específicas de cada sexo
Más allá del carácter, el sexo tiene implicaciones sanitarias concretas que merece la pena conocer.
En hembras no esterilizadas
Piometra. Es la complicación más grave. Se trata de una infección uterina que puede aparecer semanas después del celo, especialmente en hembras de mediana edad. Es una urgencia veterinaria que requiere cirugía. El riesgo aumenta con cada celo que pasa sin gestación. La esterilización la previene completamente.
Tumores mamarios. Son los tumores más frecuentes en perras. La esterilización antes del primer celo reduce el riesgo casi a cero; antes del segundo celo, lo reduce al 8%; después del segundo celo, la protección disminuye de forma notable.
Embarazo psicológico. Muy común en el bichón maltés. La perra actúa como si estuviera preñada o tuviera cachorros: busca nidos, adopta objetos, produce leche. No es peligroso en sí mismo, pero puede repetirse en cada ciclo y causar estrés a la perra.
En machos no castrados
Hiperplasia prostática benigna. A partir de los cinco o seis años, muchos machos no castrados desarrollan agrandamiento de la próstata. Puede causar dificultad para defecar y orinar. La castración la resuelve y la previene.
Tumores testiculares. Son relativamente frecuentes en machos mayores no castrados. La castración los elimina por definición.
Conducta de fuga. Un macho no castrado que detecta una hembra en celo puede intentar escaparse activamente. No es un problema de comportamiento: es un impulso instintivo muy potente. Con la castración desaparece.
En términos de esperanza de vida, los estudios disponibles no muestran diferencias significativas entre machos y hembras en esta raza. Ambos sexos esterilizados tienen expectativas de vida similares y favorables.
Convivencia con otros perros según el sexo
Si ya tienes un perro en casa y vas a añadir un bichón maltés, el sexo puede inclinar la balanza. Las combinaciones más habituales y lo que suele ocurrir:
| Combinación | Dinámica habitual |
|---|---|
| Macho + hembra | La más fácil. Menos conflicto por dominancia. El punto de fricción aparece si la hembra no está esterilizada. |
| Macho + macho | Funciona bien entre perros pequeños si se presentan bien. Puede haber algo de competencia por atención, raramente agresividad real. |
| Hembra + hembra | La combinación que más conflictos genera, aunque en el bichón maltés suele ser manejable. Pueden surgir jerarquías tensas si una de las dos no está esterilizada. |
En cualquier caso, el sexo es solo uno de los factores. La edad, el carácter individual, la presentación y la socialización pesan igual o más que el sexo a la hora de determinar si dos perros se llevan bien. Tienes más información sobre convivencia en el artículo sobre bichón maltés con niños y, próximamente, sobre convivencia con gatos.
Coste de mantenimiento: ¿hay diferencias reales?
La diferencia de coste más significativa entre machos y hembras es la esterilización. En hembras implica una ovariohisterectomía (extirpación de ovarios y útero), que es una cirugía abdominal con mayor complejidad y tiempo de recuperación. En machos es una orquiectomía, más sencilla y habitualmente más barata.
Orientativamente, en clínicas veterinarias españolas:
- Castración de macho (bichón maltés): 150–280 €
- Esterilización de hembra (bichón maltés): 250–420 €
El precio varía bastante según la clínica, la ciudad y si incluye análisis preoperatorio y anestesia. Si tienes un seguro veterinario que cubra intervenciones, puede quedar significativamente reducido.
En hembras no esterilizadas, hay que añadir el coste de gestionar los celos: pañales (si los usas), productos específicos de higiene y, eventualmente, el tratamiento de complicaciones como la piometra o el embarazo psicológico.
El coste del día a día —alimentación, peluquería, juguetes, accesorios— es prácticamente idéntico entre sexos. Puedes consultar el desglose completo en el artículo sobre el precio del bichón maltés.
¿Macho o hembra? Mi recomendación según tu situación
Después de años con la raza, mi criterio es este: si vas a esterilizar al perro —que es lo que recomiendo en casi todos los casos—, la diferencia entre macho y hembra se reduce mucho. La mayoría de las diferencias de comportamiento que la gente asocia al sexo desaparecen o se atenúan con la esterilización.
Dicho esto, si tuviera que dar una orientación según perfil:
Elige un macho si…
- Quieres un perro con afecto muy constante y predecible
- Es tu primer perro y prefieres un carácter más sencillo de gestionar
- Tienes ya una hembra en casa
- No quieres pasar por los ciclos del celo antes de esterilizar
Elige una hembra si…
- Valoras más la inteligencia y la capacidad de aprendizaje rápido
- Te gusta que el perro tenga más personalidad propia y no sea tan «pegajoso»
- Tienes ya un macho en casa
- Planeas esterilizarla antes del segundo celo
La recomendación que doy a casi todo el mundo es la misma: cuando vayas a ver los cachorros con el criador, fíjate en el carácter individual. Dentro de una misma camada hay cachorros muy distintos. El perro que te elige a ti —el que se acerca, el que está tranquilo pero curioso, el que no es ni el más dominante ni el más asustado— suele ser mejor elección que elegir solo por sexo.
Si todavía estás en la fase de buscar criador, tienes una guía completa sobre dónde comprar o adoptar un bichón maltés en España.
Preguntas frecuentes sobre macho y hembra en el bichón maltés
¿Es verdad que las hembras son más cariñosas que los machos?
No exactamente. Los machos suelen ser más constantes en el afecto; las hembras, más selectivas. Ninguno de los dos es más o menos cariñoso en términos absolutos: simplemente expresan el cariño de forma diferente. Con la esterilización, las diferencias de carácter entre sexos se reducen notablemente.
¿Es mejor tener un macho o una hembra si vivo solo?
Ambos se adaptan igual de bien. Si vives solo y quieres un compañero muy presente, los machos tienden a ser algo más demandantes de contacto. Si prefieres un perro con más autonomía, la hembra puede encajar mejor. En cualquier caso, el bichón maltés —sea macho o hembra— no tolera bien estar solo muchas horas al día: es una raza muy sociable por naturaleza.
¿A qué edad se puede esterilizar un bichón maltés?
En hembras, la mayoría de veterinarios recomiendan hacerlo antes del segundo celo, generalmente entre los 6 y los 18 meses. En machos, habitualmente a partir de los 6-8 meses. Consulta siempre con tu veterinario, ya que la decisión depende del desarrollo individual del perro.
¿Los machos son más difíciles de adiestrar que las hembras?
Los machos jóvenes pueden ser más impulsivos y distraerse más, especialmente si detectan estímulos externos (otros perros, olores). Las hembras tienden a centrarse más durante las sesiones de entrenamiento. Pero la diferencia no es determinante: ambos responden bien al adiestramiento positivo con constancia.
¿Cuánto dura el celo de la hembra bichón maltés?
Entre dos y cuatro semanas, con una frecuencia aproximada de cada seis meses. El período más fértil (y el que más puede alterar el comportamiento) está en la segunda semana. El sangrado, cuando existe, suele ser discreto en el bichón maltés comparado con razas más grandes.
¿Es mejor un macho o una hembra si tengo niños?
Ambos sexos conviven bien con niños cuando están bien socializados. Los machos suelen aguantar mejor el juego intenso y prolongado. Las hembras pueden ser más pacientes pero también más reactivas si se les molesta cuando quieren descansar. En cualquier caso, la supervisión de la interacción entre niños y perros siempre es necesaria, independientemente del sexo.