Aunque comparten la palabra «bichón» en el nombre y ambos son perros blancos y pequeños, el bichón maltés y el bichón frisé son razas distintas con orígenes, pelaje y carácter diferentes. La duda entre bichón maltés o bichón frisé es una de las más habituales entre quienes buscan un perro de compañía, y elegir bien empieza por conocer en qué se diferencian de verdad.
En resumen: la diferencia más visible entre el bichón maltés y el frisé está en el pelo: el maltés tiene pelo liso, sedoso y largo que cae recto, mientras que el frisé luce un pelo rizado y esponjoso de aspecto algodonoso. El maltés es siempre blanco puro y algo más pequeño (3-4 kg); el frisé también es blanco pero suele ser ligeramente más alto y robusto.
Origen: dos razas mediterráneas con historias distintas
El bichón maltés es una de las razas más antiguas de Europa. Su origen se sitúa en la cuenca del Mediterráneo central, vinculado a la isla de Malta y a los puertos comerciales fenicios y romanos, donde ya era apreciado como perro faldero hace más de 2.000 años. Está clasificado por la FCI en el Grupo 9 (perros de compañía), sección Bichones.
El bichón frisé (su nombre completo es «bichon à poil frisé», es decir, bichón de pelo rizado) desciende del barbet y de los antiguos bichones mediterráneos, y se popularizó especialmente en Francia y Bélgica, países que comparten su patronazgo en la FCI. Comparten, por tanto, un tronco común de bichones, pero su desarrollo como raza siguió caminos separados.
El pelo: la diferencia más evidente
Si solo te fijas en un detalle para distinguirlos, que sea el pelaje. Es el rasgo que más rápido los separa a simple vista:
- Bichón maltés: pelo liso, brillante y muy largo, de textura sedosa, sin subpelo. Cae a ambos lados del cuerpo como una capa recta que puede llegar al suelo si no se recorta. No es rizado ni lanoso.
- Bichón frisé: pelo rizado, fino y con subpelo, de textura suave tipo «felpa» o algodón. Al cepillarlo se ahueca y crea ese aspecto redondeado y esponjoso tan característico, sobre todo en la cabeza.
Una forma sencilla de comprobarlo: si estiras un mechón y al soltarlo vuelve a rizarse, es un frisé; si queda liso y cae recto, es un maltés.
Color del pelaje
Ambas razas son blancas, pero con matices. El bichón maltés debe ser blanco puro; el estándar admite como mucho un ligerísimo tono marfil. El bichón frisé es también blanco, aunque en cachorros se aceptan tonalidades crema o albaricoque que desaparecen al madurar. Si quieres profundizar en los detalles oficiales del maltés, puedes consultar el estándar de la raza.
Tamaño y peso
Las dos son razas pequeñas, pero hay diferencias de proporción. El maltés tiende a ser más ligero y estilizado; el frisé, algo más compacto y cuadrado.
| Característica | Bichón maltés | Bichón frisé |
|---|---|---|
| Pelo | Liso, largo, sedoso, sin rizo | Rizado, esponjoso, con subpelo |
| Color | Blanco puro (leve marfil admitido) | Blanco (crema/albaricoque en cachorros) |
| Altura a la cruz | 20-25 cm | 25-29 cm |
| Peso adulto | 3-4 kg | 5-8 kg |
| Silueta | Alargada, estilizada | Cuadrada, compacta |
| Carácter | Apegado, alerta, sensible | Juguetón, sociable, alegre |
| Origen FCI | Cuenca del Mediterráneo central (Italia) | Francia / Bélgica |
| Esperanza de vida | 12-15 años | 12-15 años |
Cabeza y expresión
El bichón maltés tiene el hocico algo más afinado, las orejas largas y caídas cubiertas de pelo liso, y unos ojos redondos y oscuros con expresión despierta. El bichón frisé presenta una cabeza más redondeada y, al ahuecar su pelo rizado, la cara queda enmarcada por ese característico «casco» esponjoso que le da un aspecto de peluche. Las membranas oscuras alrededor de ojos y nariz (pigmentación negra) son muy valoradas en ambas razas.
Carácter y temperamento
Las dos razas son excelentes perros de compañía, cariñosos y orientados a las personas, pero con matices:
- El maltés suele ser más apegado a su dueño, vigilante y algo más sensible; puede ladrar para avisar y llevar peor la soledad si no se trabaja desde cachorro.
- El frisé tiende a ser especialmente juguetón, extrovertido y sociable, con una alegría muy marcada y gran facilidad para relacionarse con otros perros y niños.
Ambos son muy inteligentes y responden bien al adiestramiento en positivo. Ninguno está hecho para vivir aislado en el jardín: necesitan convivencia y contacto diario.
Cuidados del pelo: ambos exigen constancia
Aquí las dos razas se parecen en una cosa: dan trabajo de peluquería. Pero el tipo de mantenimiento difiere.
- Maltés: el pelo liso y largo se enreda con facilidad. Requiere cepillado casi diario para evitar nudos, baños regulares y atención a la zona de los ojos (lágrimas que manchan). Muchos dueños optan por un corte más corto para facilitar el día a día.
- Frisé: el pelo rizado forma nudos en la base si no se cepilla a fondo (no basta con peinar la superficie). Necesita peluquería profesional periódica para mantener su forma redondeada característica.
Las dos razas pierden muy poco pelo y suelen tolerarse mejor por personas sensibles, aunque ningún perro es 100% hipoalergénico. Si quieres una visión completa de los cuidados de esta raza, tienes nuestra guía completa del bichón maltés.
Salud: predisposiciones a vigilar
Ambas razas son longevas y sanas en general, pero comparten algunas predisposiciones típicas de los perros pequeños:
- Luxación de rótula y problemas articulares en las patas traseras.
- Problemas dentales: la boca pequeña favorece el sarro y la pérdida de piezas; el cepillado dental ayuda mucho.
- Manchas lacrimales alrededor de los ojos, más visibles por el pelo blanco.
- El maltés puede presentar hipoglucemia de cachorro por su pequeño tamaño; el frisé es algo propenso a alergias cutáneas.
Esta información es orientativa y no sustituye al veterinario. Ante cualquier síntoma o duda sobre la salud de tu perro, acude siempre a un profesional.
Cómo distinguirlos a simple vista (resumen rápido)
- Mira el pelo: liso y caído = maltés; rizado y esponjoso = frisé.
- Observa la silueta: estilizado y alargado = maltés; compacto y «redondeado» = frisé.
- Comprueba la cara: hocico fino y orejas con pelo liso = maltés; cabeza tipo peluche con pelo ahuecado = frisé.
- Fíjate en el tamaño: el frisé suele ser algo más alto y pesado.
Si tu intención es adquirir un cachorro de raza pura, conviene saber en qué fijarte y exigir documentación; te ayudará leer cómo saber si es de pura raza antes de decidirte.
Preguntas frecuentes
¿Son la misma raza el bichón maltés y el bichón frisé?
No. Comparten un tronco ancestral común de bichones mediterráneos, pero son dos razas reconocidas de forma independiente por la FCI, con estándares, orígenes y pelaje distintos.
¿Cuál es la diferencia principal entre el bichón maltés y el frisé?
El pelo. El maltés tiene pelo liso, largo y sedoso que cae recto, mientras que el frisé tiene pelo rizado y esponjoso de aspecto algodonoso. Es el rasgo que permite distinguirlos al instante.
¿Cuál es más pequeño, el maltés o el frisé?
El bichón maltés suele ser más pequeño y ligero (3-4 kg y 20-25 cm), mientras que el frisé es algo más alto y robusto (5-8 kg y 25-29 cm).
¿Cuál da menos trabajo de cuidados?
Ninguno es de bajo mantenimiento: los dos necesitan cepillado frecuente y peluquería. El maltés requiere cepillado casi diario por el largo del pelo; el frisé necesita un cepillado profundo para que no se apelmacen los rizos.
¿Cuál es mejor para tener con niños?
Ambos son buenos compañeros familiares. El frisé suele destacar por su carácter especialmente juguetón y sociable, mientras que el maltés es muy cariñoso pero algo más sensible. En cualquier caso, siempre debe supervisarse la convivencia con niños pequeños.
Conclusión
El bichón maltés y el bichón frisé son dos perros de compañía maravillosos y fáciles de confundir, pero con diferencias claras en pelo, tamaño y carácter. Si te enamora el pelo liso y elegante y un tamaño mini, el maltés es tu raza; si prefieres ese aspecto de peluche rizado y un perro algo más robusto y festivo, el frisé encaja mejor. ¿Te decantas por el maltés? Sigue explorando nuestra guía completa del bichón maltés para conocerlo a fondo.

