La llegada de un bebé transforma la vida de toda la familia, y tu Bichón Maltés no es una excepción. Preparar al perro para un bebé con antelación evita el estrés, los celos y los sustos de última hora, y convierte a tu maltés en un compañero tranquilo y respetuoso con el nuevo miembro de la casa. En esta guía te explico paso a paso qué hacer durante el embarazo y tras el nacimiento.
En resumen: Empieza durante el embarazo ajustando poco a poco las rutinas que cambiarán, acostumbrando a tu Bichón Maltés a los sonidos y olores del bebé y estableciendo normas claras (como qué zonas quedarán vetadas). Tras el parto, presenta primero el olor del bebé con una prenda usada y luego haz encuentros cortos, tranquilos y siempre supervisados. Nunca dejes al perro y al bebé solos sin vigilancia y mantén la atención positiva hacia tu maltés para prevenir celos.
Por qué preparar a tu Bichón Maltés antes de que nazca el bebé
El Bichón Maltés es una raza pequeña (3-4 kg en la edad adulta), muy apegada a su familia y sensible a los cambios de rutina. Un perro acostumbrado a ser el centro de atención puede desconcertarse cuando de repente la casa se llena de olores nuevos, ruidos extraños y menos paseos a su hora habitual. Anticiparte durante los meses de embarazo permite que tu maltés asocie todos estos cambios con calma y no con la aparición repentina del bebé.
La buena noticia es que el bichón maltés es inteligente y dócil, así que con constancia y refuerzo positivo se adapta muy bien. Si además tu perro ya está acostumbrado a convivir con menores, el proceso será aún más sencillo; puedes reforzar esas bases con nuestra guía sobre el Bichón Maltés con niños.
Durante el embarazo: preparar el terreno con antelación
Ajusta poco a poco las rutinas que cambiarán
Piensa en cómo será vuestro día a día con el bebé y empieza a introducir esos cambios ahora, meses antes, para que tu maltés no los relacione con la llegada del recién nacido:
- Horarios de paseo y comida: si sabes que el paseo de la mañana se retrasará o lo dará otra persona, ve modificándolo de forma gradual.
- Contacto físico: si tu perro duerme en tu cama o siempre está en tu regazo, acostúmbralo poco a poco a tener su propia cama cómoda cerca de ti.
- Tiempo a solas: enséñale a estar tranquilo y entretenido sin atención constante, con juguetes de mordida o rellenos de comida.
Haz estos ajustes de manera progresiva y con premios, nunca de golpe ni con castigos. La idea es que el perro no pierda privilegios el día que nace el bebé, sino mucho antes y sin drama.
Acostumbra a tu maltés a los sonidos y olores del bebé
Los llantos, los balbuceos y los ruidos de juguetes pueden sobresaltar a un perro que nunca los ha oído. Puedes trabajar la desensibilización así:
- Reproduce grabaciones de llanto de bebé a volumen bajo mientras tu maltés está relajado, y ve subiéndolo poco a poco a lo largo de las semanas mientras le das premios.
- Deja que huela y explore (sin morder) los objetos nuevos: cuna, carrito, cambiador, mantas.
- Usa cremas, aceites o toallitas de bebé sobre tus manos para que ese aroma empiece a formar parte de su entorno cotidiano.
Establece las normas de la habitación
Decide con antelación qué zonas serán accesibles y cuáles no. Si la habitación del bebé va a estar vetada, empieza a aplicar esa norma ya, colocando una barrera para bebés y enseñándole a esperar en el umbral. Así tu Bichón Maltés interioriza el límite mucho antes de que el cuarto se convierta en un lugar interesante lleno de olores nuevos.
Tras dar a luz: la presentación paso a paso
Primero el olor, luego el encuentro
Antes de volver del hospital, pide que alguien lleve a casa una prenda o manta con el olor del bebé (un body, una gasa) y déjala a disposición de tu maltés para que la huela con calma. El olfato es el sentido principal del perro: conocer el aroma del recién nacido antes de verlo hace que la presentación posterior sea mucho más tranquila.
Encuentros con calma y supervisados
El día del regreso, entra tú primero a saludar al perro sin el bebé en brazos, para que descargue la emoción del reencuentro. Cuando esté más calmado, haz la presentación siguiendo estas pautas:
- Elige un momento en que tu maltés haya paseado y esté cansado y relajado.
- Mantén la voz suave y un ambiente tranquilo, sin visitas ni alboroto.
- Deja que el perro se acerque a su ritmo y huela al bebé desde una distancia prudente, sin forzar el contacto.
- Premia con voz cariñosa y golosinas cada comportamiento calmado, para que asocie al bebé con cosas buenas.
- Termina el encuentro antes de que se sobreexcite; es mejor varias sesiones cortas que una larga.
Higiene y seguridad: reglas que no se negocian
Por muy dulce y pequeño que sea tu Bichón Maltés, hay normas de seguridad que debes cumplir siempre:
- Nunca dejes al perro y al bebé solos sin supervisión, ni un momento, aunque tu maltés parezca inofensivo. Un movimiento brusco o un susto puede provocar una reacción imprevista.
- Mantén al día la desparasitación interna y externa y las vacunas; consulta a tu veterinario para adaptar el calendario a la nueva situación.
- Lávate las manos después de tocar al perro y antes de manipular al bebé, y evita que le lama la cara.
- Guarda fuera de su alcance los objetos del bebé que pueda morder (chupetes, tetinas) y los suyos lejos de la cuna.
- Cepilla y baña a tu maltés con regularidad para reducir el pelo suelto y mantener su piel limpia.
Recuerda que esta guía no sustituye el consejo de tu veterinario ni del pediatra; ante cualquier duda sobre higiene o alergias, consulta a un profesional.
Evita los celos manteniendo la atención positiva
El error más común es ignorar al perro cuando llega el bebé y prestarle atención solo cuando molesta. Eso enseña a tu maltés que portarse mal es la forma de conseguir que le hagas caso. Haz justo lo contrario:
- Reserva ratos de calidad exclusivos para él cada día: un paseo, unos mimos, un juego.
- Dale atención y premios cuando esté tranquilo mientras atiendes al bebé, no solo cuando el bebé duerme.
- Incluye al perro en las rutinas del bebé (que os acompañe en el paseo con el carrito) para que se sienta parte del grupo.
El Bichón Maltés es una raza muy demandante de cariño y puede sentirse desplazado con facilidad. Si detectas comportamientos posesivos o de rivalidad, te ayudará leer nuestro artículo específico sobre los celos del Bichón Maltés y cómo gestionarlos.
Señales de estrés a las que debes estar atento
Aprende a leer el lenguaje corporal de tu maltés para intervenir antes de que la tensión vaya a más. Algunas señales habituales de estrés son:
- Jadeo sin haber hecho ejercicio, bostezos repetidos o relamerse el hocico.
- Orejas hacia atrás, cola baja o entre las patas y postura encogida.
- Temblores, esconderse o buscar aislarse en un rincón.
- Marcar con orina en casa, destrozos o ladridos y lloriqueos nuevos.
- Rigidez, gruñidos o quedarse muy quieto mirando fijamente al bebé (señal de aviso importante).
Si aparecen estas conductas, dale espacio, refuerza sus rutinas y su zona segura, y si persisten consulta con un veterinario o un educador canino especializado en comportamiento.
Tabla resumen: antes, al llegar y en la convivencia
| Fase | Objetivo | Acciones clave |
|---|---|---|
| Antes (embarazo) | Preparar el terreno sin prisas | Ajustar rutinas de forma gradual, desensibilizar a sonidos y olores de bebé, establecer las normas de la habitación con barreras. |
| Al llegar (parto) | Presentación segura | Ofrecer primero una prenda con el olor del bebé, reencuentro sin el bebé en brazos, encuentros cortos, calmados y supervisados con premios. |
| Convivencia | Rutina estable sin celos | Nunca dejarlos solos sin supervisión, atención positiva diaria al perro, higiene al día y vigilar señales de estrés. |
Preguntas frecuentes
¿Con cuánta antelación debo empezar a preparar a mi perro para el bebé?
Lo ideal es comenzar en cuanto sepas la fecha prevista de parto, con dos o tres meses de margen. Así puedes ir ajustando rutinas y trabajando la desensibilización de forma gradual, sin que tu Bichón Maltés relacione los cambios con la llegada del bebé.
¿Es peligroso que un Bichón Maltés esté cerca de un recién nacido?
El maltés es una raza pequeña y de carácter dócil, pero ningún perro, por cariñoso que sea, debe quedarse a solas con un bebé sin supervisión. Con presentaciones tranquilas, normas claras y vigilancia constante, la convivencia suele ser segura y positiva.
¿Cómo hago la primera presentación entre mi perro y el bebé?
Primero deja que tu maltés huela una prenda usada por el bebé. Al llegar a casa, salúdalo sin el bebé en brazos para que se calme y, cuando esté relajado, permítele acercarse a su ritmo y olerlo desde una distancia prudente, premiando cada comportamiento tranquilo.
Mi maltés muestra celos del bebé, ¿qué hago?
Evita ignorarlo o regañarlo solo cuando molesta. Dedícale ratos de atención positiva exclusivos, prémialo por estar tranquilo mientras atiendes al bebé e inclúyelo en las rutinas familiares. Si los celos persisten, consulta nuestra guía sobre los celos del Bichón Maltés o a un educador canino.
¿Qué señales indican que mi perro está estresado con el bebé?
Jadeo sin ejercicio, bostezos repetidos, relamerse el hocico, orejas hacia atrás, cola baja, esconderse, temblores o rigidez y gruñidos mirando al bebé. Ante estas señales, dale espacio y su zona segura; si continúan, acude a un veterinario o especialista en comportamiento.
Conclusión
Preparar al perro para un bebé no es cuestión de suerte, sino de anticipación, paciencia y refuerzo positivo. Si empiezas durante el embarazo, haces una presentación tranquila y mantienes la atención hacia tu maltés, tendrás en casa a un perro equilibrado y a un bebé seguro. Para seguir cuidando la relación de tu peludo con los más pequeños, no te pierdas nuestra guía sobre el Bichón Maltés con niños.

