Si tu bichón maltés ha empezado de repente con una tos seca y fuerte, casi como si tuviera algo atascado en la garganta, y hace poco estuvo en una residencia canina, una guardería o un parque con muchos perros, es muy probable que estés ante un caso de tos de las perreras. Es una infección muy común, muy contagiosa y, en la mayoría de casos, leve, pero conviene saber reconocerla, tratarla y, sobre todo, prevenirla. En esta guía te explicamos todo con detalle.
En resumen: La tos de las perreras (traqueobronquitis infecciosa canina) es una infección respiratoria muy contagiosa que se transmite por el aire y el contacto entre perros, sobre todo en residencias, guarderías y parques. Su síntoma característico es una tos seca y fuerte con arcadas. Suele curarse sola en 1-3 semanas, pero en un bichón maltés pequeño conviene vigilarla y acudir al veterinario si empeora. La mejor prevención es la vacuna de la bordetella antes de dejarlo en una residencia.
Qué es la tos de las perreras (traqueobronquitis infecciosa)
La tos de las perreras es el nombre popular de la traqueobronquitis infecciosa canina, una inflamación de la tráquea y los bronquios provocada por varios agentes infecciosos que actúan a la vez. Los más habituales son la bacteria Bordetella bronchiseptica y el virus de la parainfluenza canina, aunque también pueden intervenir el adenovirus canino tipo 2 y otros microorganismos.
Se la conoce así porque los brotes son típicos en lugares donde se concentran muchos perros: residencias caninas («perreras»), guarderías, criaderos, protectoras, concursos y exposiciones. No es una enfermedad de perros descuidados: cualquier bichón maltés perfectamente cuidado puede contagiarse por coincidir con un perro infectado.
La buena noticia es que, en un perro adulto y sano, suele ser una infección leve y autolimitada, comparable a un resfriado fuerte. La mala es que resulta muy molesta, muy contagiosa y, en cachorros, perros mayores o razas pequeñas de vías respiratorias delicadas como el maltés, puede complicarse.
Cómo se contagia
El contagio es muy fácil y rápido, y ahí está la clave de por qué se dispara en ciertos entornos. La tos de las perreras se transmite de tres formas principales:
- Por el aire: cuando un perro infectado tose o estornuda, expulsa microgotas cargadas de bacterias y virus que otro perro respira. Basta con estar cerca.
- Por contacto directo: al olfatearse, lamerse o jugar entre ellos, algo habitual en parques y guarderías.
- Por objetos contaminados: comederos, bebederos compartidos, juguetes, mantas o incluso las manos y la ropa de las personas que han tocado a un perro enfermo.
El periodo de incubación es de unos 2 a 14 días, así que tu maltés puede haberse contagiado en la residencia y empezar a toser varios días después de volver a casa. Además, un perro enfermo sigue siendo contagioso durante una o dos semanas tras dejar de toser, por lo que conviene mantenerlo alejado de otros perros durante ese tiempo.
Los focos de riesgo más habituales para un bichón maltés son las residencias caninas donde lo dejas en vacaciones, las guarderías de día, las peluquerías con muchos perros, los parques concurridos y las salas de espera de algunas clínicas.
Síntomas: cómo reconocerla
El síntoma estrella, y casi siempre el único al principio, es una tos seca, fuerte y repetitiva, que muchos dueños describen como si el perro tuviera algo atravesado en la garganta o como un fuerte carraspeo. A menudo termina en una arcada o un intento de vómito con algo de espuma o flema blanca, lo que asusta bastante pero no suele ser grave.
Esta tabla resume los síntomas y su gravedad para que sepas qué esperar:
| Síntoma | Cómo se presenta | Nivel de alarma |
|---|---|---|
| Tos seca y fuerte | Repetitiva, tipo bocina o carraspeo, empeora con la excitación o el ejercicio | Esperable, típico de la enfermedad |
| Arcadas al final de la tos | Como si fuera a vomitar; expulsa espuma o flema blanca | Habitual, no suele ser grave |
| Estornudos y secreción nasal | Moco transparente por la nariz | Leve |
| Ligera apatía | Algo más cansado, pero come y bebe con normalidad | Leve, vigilar |
| Fiebre, falta de apetito, mucosidad verdosa | El perro decae, no come, moco espeso o amarillento | Acudir al veterinario |
| Dificultad para respirar o tos con sangre | Respiración agitada, encías azuladas, tos productiva intensa | Urgencia veterinaria |
En la mayoría de casos, el bichón maltés sigue comiendo, bebiendo y comportándose casi con normalidad, solo con esos ataques de tos. Cuando aparecen fiebre, apatía marcada, pérdida de apetito o mucosidad verdosa, hay que sospechar que la infección se ha complicado hacia una bronconeumonía y acudir al veterinario sin demora.
Diferenciarla del colapso traqueal
Aquí es donde muchos dueños de razas pequeñas se confunden, y con razón: la tos de las perreras y el colapso traqueal producen una tos parecida. El colapso traqueal es un problema estructural frecuente en perros pequeños, en el que los anillos de cartílago que forman la tráquea se debilitan y se aplanan, provocando una tos característica «de graznido de ganso».
Estas son las diferencias clave que te ayudarán a orientarte, aunque el diagnóstico definitivo siempre lo dará el veterinario:
- Aparición: la tos de las perreras aparece de forma brusca, en cuestión de días y tras un contacto con otros perros. El colapso traqueal es un problema crónico y progresivo que va a más con los años.
- Contagio: la tos de las perreras es contagiosa; el colapso traqueal no se contagia a otros perros.
- Desencadenantes: el colapso traqueal se dispara al tirar de la correa, con la emoción, el calor o beber agua, y es un problema mecánico permanente.
- Duración: la infección remite en 1-3 semanas; el colapso traqueal no desaparece, se controla de por vida.
Si tu maltés tiene episodios de tos recurrentes sin haber estado con otros perros, o una tos que persiste durante meses, es fundamental descartar un problema estructural. Puedes leer nuestra guía completa sobre el colapso traqueal en el bichón maltés para conocer sus señales, ya que es una de las afecciones respiratorias más típicas de la raza y no debe confundirse con una simple infección.
Tratamiento
El diagnóstico lo hace el veterinario por la historia clínica (contacto reciente con otros perros) y la exploración, a veces con radiografías si sospecha complicaciones. El tratamiento depende de la gravedad:
- Casos leves: muchas veces basta con reposo, evitar el ejercicio intenso, mantener al perro en un ambiente sin humo ni corrientes, y esperar a que el sistema inmunitario resuelva la infección en 1-3 semanas. El veterinario puede recetar antitusígenos para calmar la tos si es muy molesta.
- Casos con sospecha de infección bacteriana: si hay fiebre, mucosidad verdosa o riesgo de complicación, se pautan antibióticos específicos, siempre bajo prescripción veterinaria.
- Cuidados en casa: usa arnés en lugar de collar para no presionar la tráquea inflamada, mantén al perro hidratado y en reposo, y utiliza un humidificador o el vapor del baño para suavizar las vías respiratorias.
Muy importante: nunca mediques a tu maltés por tu cuenta. Los jarabes para la tos de humanos y muchos fármacos pueden ser tóxicos para un perro de apenas 3-4 kg. Esta guía es informativa y no sustituye la consulta con tu veterinario, que es quien debe confirmar el diagnóstico y ajustar el tratamiento.
Cuándo se complica
En un porcentaje pequeño de casos, sobre todo en cachorros, perros ancianos, inmunodeprimidos o de razas pequeñas, la infección puede descender a los pulmones y provocar una bronconeumonía, que sí es grave. Acude al veterinario de urgencia si observas:
- Fiebre alta y decaimiento importante.
- Pérdida total del apetito durante más de un día.
- Dificultad para respirar, respiración muy rápida o encías azuladas.
- Tos con sangre o mucosidad espesa y verdosa persistente.
- Tos que no mejora nada tras 2-3 semanas.
Dado el pequeño tamaño del bichón maltés, es prudente consultar al veterinario incluso en casos aparentemente leves si el cachorro es muy pequeño o el perro es mayor, ya que se descompensan más rápido que un perro grande.
Prevención: la vacuna de la bordetella
La mejor forma de proteger a tu maltés es la vacuna contra la bordetella (y la parainfluenza), que reduce mucho el riesgo de contagio y la gravedad de los síntomas si aparecen. No forma parte del calendario básico obligatorio, sino que se considera una vacuna opcional o de estilo de vida: se recomienda a los perros que se exponen a otros animales.
Existe en dos formatos principales: la intranasal (unas gotas en la nariz, de acción rápida) y la inyectable. Tu veterinario te aconsejará la más adecuada. Lo importante es ponerla con antelación: muchas residencias caninas la exigen y piden administrarla al menos 1-2 semanas antes del ingreso para que dé tiempo a generar defensas. Puedes ver cómo encaja dentro del resto de dosis en nuestra guía de vacunas del bichón maltés, con el calendario completo recomendado para la raza.
Esta tabla resume las medidas de prevención más eficaces:
| Medida de prevención | En qué consiste |
|---|---|
| Vacuna de la bordetella | Administrarla 1-2 semanas antes de dejarlo en una residencia o guardería. La exigen muchos centros. |
| Elegir bien la residencia | Optar por centros que exijan la vacuna y las cartillas al día a todos los perros que admiten. |
| Evitar contacto en brotes | Si sabes de casos de tos en un parque o guardería, evita esos lugares temporalmente. |
| Aislar al perro enfermo | Si tu maltés tose, mantenlo alejado de otros perros durante la enfermedad y una o dos semanas más. |
| Higiene de objetos | Limpiar comederos, bebederos y juguetes; no compartir agua en fuentes comunes durante un brote. |
| Reforzar el estado general | Un perro bien alimentado, desparasitado y con el resto de vacunas al día resiste mejor la infección. |
Preguntas frecuentes
¿La tos de las perreras se contagia a las personas?
El riesgo para las personas sanas es muy bajo y prácticamente inexistente en la práctica habitual. La Bordetella bronchiseptica solo se ha asociado a infecciones muy puntuales en personas con el sistema inmunitario muy debilitado. Para una familia sana, tu bichón maltés con tos de las perreras no supone un peligro, pero sí es muy contagioso para otros perros.
¿Cuánto dura la tos de las perreras en un bichón maltés?
En casos leves y sin complicaciones, la tos suele remitir en 1 a 3 semanas. Si a las dos o tres semanas no mejora, empeora, o aparecen fiebre y apatía, hay que acudir al veterinario porque podría haberse complicado hacia una bronconeumonía.
¿Es obligatoria la vacuna de la bordetella?
No está dentro del calendario básico obligatorio, sino que es una vacuna opcional o de estilo de vida. Sin embargo, muchas residencias, guarderías y peluquerías caninas la exigen para admitir al perro, así que en la práctica se convierte en imprescindible si vas a dejar a tu maltés en esos entornos.
¿Cómo sé si es tos de las perreras o colapso traqueal?
La tos de las perreras aparece de forma brusca tras el contacto con otros perros y es contagiosa y temporal. El colapso traqueal es un problema estructural crónico y progresivo, típico de razas pequeñas, que produce una tos «de graznido» al tirar de la correa o con la excitación y no desaparece con el tiempo. Solo el veterinario puede confirmar el diagnóstico.
¿Puedo dejar a mi maltés en una residencia sin vacunarlo?
No es recomendable, y la mayoría de residencias serias no lo permitirán. Dejar al perro sin la vacuna de la bordetella en un entorno con muchos animales lo expone a un contagio casi seguro si hay algún perro infectado. Vacúnalo al menos 1-2 semanas antes del ingreso.
Conclusión
La tos de las perreras es una infección muy común y, por lo general, leve, pero que conviene tomarse en serio en un perro pequeño como el bichón maltés. Reconoce la tos seca con arcadas, distínguela del colapso traqueal, mantén a tu maltés en reposo y aislado, y consulta al veterinario si empeora. Y, sobre todo, no descuides la prevención: vacúnalo contra la bordetella antes de dejarlo en cualquier residencia o guardería. Si quieres tener todo el calendario de protección de tu perro bajo control, echa un vistazo a nuestra guía completa de vacunas del bichón maltés.